La achicoria en la medicina natural: una aliada ancestral con respaldo científico

La achicoria (Cichorium intybus), ampliamente conocida por su sabor amargo y sus aplicaciones como sustituto del café, ha sido utilizada desde la antigüedad por sus numerosas propiedades medicinales. Su creciente protagonismo en la fitoterapia moderna se debe a su composición rica en principios activos con efectos digestivos, hepatoprotectora y antiinflamatorios. En este artículo exploramos en profundidad los usos clínicos de la achicoria, su base científica, sus formas de consumo y las precauciones necesarias para su uso responsable.
Definición y bases científicas

La achicoria es una planta perenne perteneciente a la familia Asteraceae. Se encuentra de forma silvestre en Europa, Asia occidental y el norte de África, y ha sido naturalizada en América. En la actualidad, se cultiva tanto por sus hojas como por su raíz, que es la parte más utilizada en fitoterapia.
Estudios recientes han confirmado muchas de las propiedades atribuidas tradicionalmente a la achicoria. La raíz de achicoria contiene inulina, un tipo de fibra prebiótica que favorece la salud intestinal y el equilibrio de la microbiota. Investigaciones publicadas en Journal of Functional Foods (2020) han demostrado su potencial para mejorar la digestión, reducir el estrés oxidativo y modular la glucemia.
Asimismo, un estudio clínico en Phytotherapy Research (2017) identificó efectos hepatoprotectores de los extractos de achicoria en pacientes con disfunción hepática leve, respaldando su uso tradicional para tratar trastornos del hígado.
Usos medicinales y aplicaciones clínicas

La achicoria ha sido utilizada en la medicina tradicional europea y ayurvédica como:
- Digestivo natural: se emplea para estimular la secreción de bilis y mejorar la digestión de grasas.
- Laxante suave: gracias a su contenido en inulina, favorece el tránsito intestinal sin irritar.
- Hepatoprotector: se utiliza en tratamientos fitoterápicos para depurar el hígado y aliviar síntomas de insuficiencia hepática leve.
- Antiinflamatorio: extractos de sus hojas y raíz han mostrado acción antiinflamatoria en modelos animales.
- Regulador glucémico: ideal como complemento en personas con resistencia a la insulina o diabetes tipo 2.
Además, la achicoria soluble se utiliza como sustituto del café por su sabor similar y la ausencia de cafeína, siendo apta para personas sensibles a los excitantes.
Principios activos y mecanismos de acción

Los principales principios activos de la achicoria incluyen:
- Inulina: fibra soluble con efecto prebiótico, mejora la microbiota intestinal y regula la glucemia.
- Lactucina y lactupicrina: compuestos sesquiterpénicos responsables de su sabor amargo y con actividad sedante y antiinflamatoria.
- Esculetina y cumarinas: con propiedades antioxidantes y hepatoprotectora.
- Polifenoles y flavonoides: actúan como antioxidantes y moduladores del sistema inmune.
Estos compuestos actúan sinérgicamente para favorecer la función digestiva, proteger el hígado y reducir la inflamación crónica de bajo grado.
Preparaciones y formas de consumo seguras

La achicoria se puede consumir en diversas formas, dependiendo del objetivo terapéutico:
- Infusión de raíz de achicoria: 1-2 cucharaditas por taza, 1-2 veces al día, especialmente como digestivo.
- Achicoria soluble: preparada como bebida caliente, es una opción saludable sin cafeína.
- Extracto seco o tintura: utilizada en dosis estandarizadas bajo supervisión profesional.
- Cápsulas: con extractos titulados de raíz, comunes en suplementación digestiva y hepática.
- Gotas para bebés: formulaciones suaves indicadas para aliviar gases o cólicos, previa consulta pediátrica.
Precauciones, contraindicaciones y efectos secundarios
Aunque es una planta segura, se deben considerar algunas contraindicaciones:
- Alergia a compuestos de la familia Asteraceae.
- Embarazo y lactancia: no se recomienda el uso sin supervisión médica.
- Cálculos biliares: por su efecto colagogo puede agravar síntomas.
- Personas con tratamiento antidiabético: la inulina puede potenciar los efectos hipoglucemiantes.
Los efectos secundarios son raros y suelen limitarse a molestias digestivas leves o reacciones cutáneas alérgicas.
Conclusión y perspectiva fitoterapéutica
La achicoria representa un recurso terapéutico valioso dentro de la fitoterapia contemporánea. Su acción digestiva, hepática y prebiótica, junto a su perfil de seguridad, la convierten en una planta funcional con múltiples aplicaciones clínicas. La investigación científica actual está validando sus usos tradicionales, fortaleciendo su incorporación en protocolos de medicina natural.
10 preguntas frecuentes sobre la achicoria
- ¿Para qué sirve la achicoria? Favorece la digestión, mejora la función hepática, regula la glucosa y actúa como laxante suave.
- ¿La achicoria tiene cafeína? No, es completamente libre de cafeína, ideal como sustituto del café.
- ¿Cómo se toma la achicoria? En infusión, achicoria soluble, cápsulas o extractos líquidos.
- ¿Es buena para la diabetes? Sí, la inulina ayuda a regular los niveles de glucosa, aunque se debe controlar su uso si se toman hipoglucemiantes.
- ¿La achicoria es excitante? No, tiene efectos más bien calmantes y no contiene estimulantes.
- ¿Tiene beneficios para el hígado? Sí, es hepatoprotectora y promueve la secreción biliar.
- ¿Puede darse a los bebés? Solo en presentaciones específicas (gotas), y bajo asesoramiento pediátrico.
- ¿La achicoria estriñe? No, suele tener un efecto laxante suave por su contenido en fibra.
- ¿Qué sabor tiene la achicoria? Amargo, similar al café tostado.
- ¿Tiene contraindicaciones? Sí, en casos de alergia a Asteraceae, embarazo, litiasis biliar o interacciones con antidiabéticos.
Bibliografía
- Street, R. A., Sidana, J., & Prinsloo, G. (2013). “Cichorium intybus: Traditional uses, phytochemistry, pharmacology, and toxicology.” Evidence-Based Complementary and Alternative Medicine.
- Gök, V., Özçelik, B., Çelik, S. E., & Karaoğlu, M. M. (2020). “Functional properties of inulin and its beneficial effects on health”. Journal of Functional Foods.
- Zafar, R., & Mujahid Ali, S. (2017). “Hepatoprotective activity of Cichorium intybus in experimental models”. Phytotherapy Research.
- Bruneton, J. (2001). Pharmacognosy, Phytochemistry, Medicinal Plants. Lavoisier.
